Las criptomonedas tienen un pequeño problema de relaciones públicas. Si bien esto se debe en gran parte sólo a la etapa en que una tecnología crece hasta hacerse corriente principal, aún hay mucho por hacer dentro del movimiento mismo. Estas tres cosas deben cambiar.

1. Sigue siendo un tema de nicho

Hemos llegado al punto en que los medios finalmente hablan regularmente de las criptomonedas. Si bien algunos medios aún las consideran como algo curioso o, incluso, una estafa, muchos de ellos tienen una actitud imparcial hacia las ventajas y peligros del campo.

Lo que debemos lograr en este campo, en general, es facilidad de uso y accesibilidad. Por ejemplo, si buscas guías sobre criptomonedas, el formato de algunos de los resultados más populares suele ser demasiado técnico o incluso un poco sospechoso. Las criptomonedas deben abandonar su imagen críptica para poder convertirse en medios válidos de finanzas y comercio.

2. Parecen apocalípticas

Debido a que las criptomonedas están todavía en una etapa temprana de integración, se tiende a exagerar cualquier problema que enfrenten y se lo toma como anuncio de su desaparición. Una de las noticias más recientes y que causó furor en los medios, fue el desmesurado aumento del plazo de confirmación de Bitcoin en enero. Por mucho tiempo Bitcoin se anunció como una moneda de transacción rápida, pero ahora, para evitar otro desastre de relaciones públicas, las fuentes oficiales ya no mencionan esta ventaja.

Lo que el mundo fuera del escenario de las criptomonedas no ve es todo el trabajo realizado para mejorar todas sus cualidades o el hecho de que ya hay soluciones. Por ejemplo, se debe seguir hablando de cómo las criptomonedas pueden ser y, de hecho, son, una alternativa más eficiente a la banca cotidiana.

3. Planes a corto plazo

El problema de las velocidades de confirmación de la Cadena de bloques alimenta esa suposición que persigue a todas las criptomonedas, que son sólo esquemas de vida corta sin planes para después de la primera década (en el mejor de los casos). ‘Infla y vende’ sigue siendo la estrategia de varios mineros, pero el nuevo usuario promedio, que busca algo mejor que su poco confiable banco en línea, verá poco valor en esto.

La cantidad de monedas que realmente funcionan en una burbuja no son de ayuda para su imagen. Por supuesto, estar abierto a todo puede significar estar abierto a estrategias oscuras, pero, si el objetivo es reemplazar sistemas financieros obsoletos, las criptomonedas deben crearse con un plan de largo plazo.

Dagcoin quiere cambio

El verdadero objetivo de muchas criptomonedas, aún hoy, es desconocido. Varias surgieron de fuentes misteriosas y su función en el cambio del mundo financiero actual ha sido más un efecto secundario que un verdadero objetivo.

Dagcoin es diferente, nuestro plan es tener una criptomoneda que sea fácil de usar para todos, que enfrente abiertamente cualquier problema que pueda surgir y que se mantenga por décadas.

Echa un vistazo a nuestra hoja de ruta.