La crisis económica de la década pasada que deterioró la imagen de los bancos, todavía está fresca en la memoria colectiva. Este fue uno de los principales impulsores de la aparición de las criptomonedas como tipo alternativo de dinero y como oportunidad de inversiones. El camino de las criptomonedas mismas no siempre ha sido sencillo, aún hay algunos problemas de reputación.

Es fácil decir que los bancos son malos. También es fácil decir que las criptomonedas son malas. La realidad es un más compleja que esto.

¿Cuál es la realidad?

La Asociación de Criptomonedas de Estonia define criptomoneda como «…un sistema monetario tradicionalmente caracterizado por una estructura de seguridad criptográfica (matemática), un sistema de pagos descentralizado y autorregulado y transparencia de red y software.» ¿Qué quiere decir esto?

Si bien, en un banco en línea, los fondos corresponden a una cantidad tangible de dinero, las criptomonedas existen solamente en formato electrónico. Esto significa que las criptomonedas funcionan independientemente de terceros, sean estos bancos o una bolsa de valores. Esto resulta en la libertad de utilizar criptomonedas en cualquier parte del mundo, sin las restricciones habitualmente impuestas por los bancos.

Si algo sólo existe en línea, ¿es más fácil de falsificar? Transparencia no significa vulnerabilidad – en pocas palabras, las criptomonedas están diseñadas de manera que no puedan ser falsificadas. Los riesgos inmediatos a los que las criptomonedas se enfrentan están relacionados con su valor.

Camino áspero, pero rentable

Todo nuevo método de pago nace debido a la necesidad. El dinero alternativo se creaba, a menudo, durante periodos de recesión, cuando se perdía la confianza en el sistema existente. Bitcoin, la criptomoneda más conocida actualmente y la primera en ser ampliamente adoptada, se creó durante la profunda crisis de la década de 2000. El éxito de Bitcoin y las repercusiones de la crisis dieron lugar a la aparición de varias nuevas criptomonedas.

El valor de un método de pago depende de su demanda. La ventaja de las criptomonedas, en comparación con el dinero regular, es el hecho de que su valor no depende de un tipo de cambio fluctuante o de la situación económica de un país en particular, sino de los propios usuarios. Estas hacen posible realizar pagos y recolectar activos con la menor cantidad de restricciones posible, lo que les da valor adicional.

Esto no significa que las criptomonedas sean una solución mágica – varios proyectos de criptomoneda han fallado porque no pudieron generar valor suficiente y, en consecuencia, no pudieron establecer canales que faciliten su uso como medios de pago. Sin embargo, incluso en este caso, no existe una sola entidad que coseche el valor restante: todos los participantes ganan o pierden juntos.

La alegría y el dolor de la inversión

Una criptomoneda puede tener un valor comparable al del dinero normal sólo después de que los usuarios inviertan su dinero regular en ella. Como en cualquier inversión, esto conlleva riesgos y beneficios específicos. Por ejemplo, independientemente de su potencial de ganancias, durante muchos años Bitcoin ha sufrido problemas técnicos que han causado que su valor fluctúe. Sin embargo, muchos prefieren los problemas técnicos a los problemas de una crisis financiera que puede perjudicar a los bancos y las bolsas de valores.

La tecnología de criptomoneda todavía está en desarrollo, lo que hace que sus flujos y reflujos sean algo similares a los eventos de las bolsas de valores. Sin embargo, es imposible negar que, a pesar de sus problemas, el valor del Bitcoin ha aumentado a lo largo de los años. Una moneda descentralizada y alternativa puede ser rentable: en julio de 2017 el precio del Bitcoin se mantuvo estable alrededor de USD 2.000. Sin embargo, a fines de enero de 2018, el precio estaba cerca de los USD 11.000 (https://coinmarketcap.com/).

El camino victorioso de las alternativas

Encargarse de los asuntos financieros propios se ha convertido en una opción popular en Estonia y en todo el mundo. Plataformas como Kickstarter y nuestra propia Hooandja, permiten que todos sean modelos para autores, participantes u organizadores. La asociación comercial Tuleva ofrece a los afiliados de pensiones mucha más agenciación que la que tendrían como clientes de un banco.

Las criptomonedas son una respuesta a necesidades similares: distanciar de la burocracia la recopilación y el movimiento de activos, lo que a mucha gente le parece redundante. Los artistas, los ahorradores de pensiones o comerciantes de criptomonedas ya no tienen que depender de factores en los que sólo tienen un control limitado. Todas las ganancias y pérdidas resultan de las acciones propias de uno y no dependen de ninguna institución o poder superior.